Desarrollar la cadena de frío en el sector acuícola de los países en desarrollo es clave para reducir la pérdida de alimentos

30 noviembre, 2023

Artículo de Alejandro Tiana, consultor de Incatema especializado en pesca y acuicultura.

Cada 30 de noviembre se celebra el Día Mundial de la Acuicultura, una actividad esencial para alimentar a una población mundial creciente, ya que complementa al abastecimiento de aquellos alimentos de origen acuático que la pesca extractiva no alcanza a cubrir. Como defiende la FAO, la importancia decisiva de este sector a nivel global para la seguridad alimentaria tiene que venir de la mano de un crecimiento sostenible asentado en la ‘transformación azul’, donde la innovación tecnológica juega un papel fundamental, entre otros pilares.

Entre los objetivos de esta transformación azul se encuentra la mejora de la cadena de valor de los alimentos acuáticos, y ello es especialmente importante en países emergentes, principalmente en lo relativo a la conservación del pescado tras su recolección al final de su ciclo vital para reducir las pérdidas post-cosecha y el desperdicio de alimentos.

Los principales obstáculos que encuentran las pesquerías y la acuicultura en dichos países, principalmente en África subsahariana, son los limitados recursos humanos y financieros, que dificultan la inversión tecnológica que necesita la cadena de valor acuícola para desarrollarse y minimizar las pérdidas y desperdicio alimentario.

En África, las pérdidas de producción pesquera y acuícola se deben, principalmente, a la falta de infraestructura para una correcta manipulación, conservación y transporte del pescado una vez capturado. Las dificultades para el acceso a la energía eléctrica y al agua potable son una barrera que imposibilita a día de hoy el desarrollo eficiente de la cadena de valor para la reducción efectiva de las pérdidas post-captura.

El subdesarrollo de la cadena de frío en los países africanos es, según indica la FAO, la principal causa de la pérdida de pescado, lo que representa una grave amenaza a la seguridad alimentaria dada la función esencial que desempeña el pescado en la contribución a la ingesta total de proteínas de origen animal en esta región.

Por otro lado, la transformación azul en África requiere de medidas urgentes de adaptación al cambio climático, y el sector acuícola no puede quedar atrás.

En Incatema, conscientes de todo ello, estamos desarrollando un proyecto en Camerún para el grupo Mavecam en el que se ha estudiado la viabilidad de la ampliación de sus actividades acuícolas teniendo muy presente la adaptación al cambio climático y la necesidad de mejorar la cadena de frío para reducir las pérdidas de producción post-captura de la tilapia. Para ello, se ha previsto construir una planta de procesado asociada a una piscifactoría de tilapia y pez gato africano en desarrollo, en la que juega un papel esencial la producción de hielo en escamas para conservar la tilapia capturada, minimizando las pérdidas post-captura, uno de los puntos críticos en este país emergente. La planta de procesado dotada de una máquina de producción de hielo en escamas permite acondicionar la tilapia para su venta como producto fresco. Las escamas de hielo garantizan, por un lado, la reducción del uso de energía para la conservación del pescado, y, por otro, un enfriamiento uniforme del producto y una conservación apropiada durante un máximo de dos semanas. La planta de procesado se ha diseñado también con un túnel de congelado para el proceso de ultracongelación, ganando así en vida útil.

La inversión en este tipo de tecnologías resulta, por tanto, crucial para minimizar las pérdidas de producción, al tiempo que conducen a una reducción de la presión sobre las poblaciones de peces, contribuyendo así a mejorar la sostenibilidad de los recursos pesqueros y la seguridad alimentaria y nutricional.